Quantec®

Quantec®

Hola amigos del Quantec®, nuevamente me encuentro empacando maletas, pero esta vez emprendo un viaje más largo, porque el Quante® así lo quiso!!!! Desde que tenía cuatro años de edad sentí que mi lugar no era el mismo en el que había nacido; no porque no me gustara mi ciudad, sino porque en mi sangre llevo el movimiento; sin embargo tardé 37 años encontrando mi destino, o mejor encontrando el Quantec®. Todo empezó una tarde, en la que mi hermana me vio tan deprimida que inmediatamente me mando al consultorio de Claudia y me pagó la consulta del Quantec®. Cuando llegué donde Claudia mi energía estaba tan mal que no cría que algo así me pudiera ayudar. Las razones eran las siguientes, estaba viviendo en un lugar deprimente, lleno de envidias, no tenía estabilidad laboral ni un buen salario, no tenía pareja definitiva, hasta mis sueños de vivir en otro país los había abandonado. Una vez terminé la consulta con Claudia empecé a notar el cambio, me sentí más tranquila cuando salí del consultorio, no sé si fue efecto del desahogue o en realidad mi ser interior estaba empezando a cambiar. Los días pasaron y las condiciones en un trabajo, en el cual había mucho conflicto, empezaron a cambiar a mi favor. Para mí, ese era el milagro del Quantec®, ya que llevaba en ese ambiente tan nocivo, algo más de 9 años, sin ver un cambio o mejora. Sin embargo días después de probar el Quantec®, el ambiente laboral cambio radicalmente, tanto así que hoy en día veo a mi jefe y le agradezco a la vida por darme la oportunidad de haberme probado a mí misma, mi entereza y mi rectitud. En cuestiones del amor, fue aún mejor. Tengo un hombre hermoso a mi lado, conmigo, hasta el final. Es un hombre tan espiritual que me cambio mi ser. Es el hombre que necesitaba para seguir adelante, es la persona que por tanto tiempo estaba buscando, y lo mejor estamos comprometidos para casarnos. Lo sé, parece mentira, pero todo esto está pasando en mi vida gracias a Claudia y el Quantec®. Ahora viene la parte más sorprendente del Quantec®, es la siguiente; hace siete años empecé a moverme por el mundo, buscando mi destino, pidiéndole al universo que me diera un hogar. Hace unos días me confirmaron que estaba admitida a un programa de Doctorado, cosa que llevaba buscando toda mi vida, porque doctorarme es mi sueño. Pero el doctorado no vino solo, trajo consigo un beca con la cual puedo vivir tranquila en un país que para mí es un sueño, y todo esto gracias a quién? A Claudia y al Quantec®, no sé a ciencia cierta cómo funciona, pero de lo que estoy segura es de lo maravilloso que fue para mi vida; no sólo por los cambios que trajo sino porque llegó en el momento indicado. Tengo 37 años y estoy en un punto de mi vida en el cual puedo recoger todas las experiencias de mi adultez, pero que también puedo continuar con la fuerza de mi espíritu, que gracias al Quantec hoy está mejor que nunca. Gracias Claudia, infinitas gracias a ti y al Quantec®.

M.F. (Bogotá-Colombia)

Armonizacion cuantica
2020-03-23T10:38:46-05:00

M.F. (Bogotá-Colombia)

Hola amigos del Quantec®, nuevamente me encuentro empacando maletas, pero esta vez emprendo un viaje más largo, porque el Quante® así lo quiso!!!! Desde que tenía cuatro años de edad sentí que mi lugar no era el mismo en el que había nacido; no porque no me gustara mi ciudad, sino porque en mi sangre llevo el movimiento; sin embargo tardé 37 años encontrando mi destino, o mejor encontrando el Quantec®. Todo empezó una tarde, en la que mi hermana me vio tan deprimida que inmediatamente me mando al consultorio de Claudia y me pagó la consulta del Quantec®. Cuando llegué donde Claudia mi energía estaba tan mal que no cría que algo así me pudiera ayudar. Las razones eran las siguientes, estaba viviendo en un lugar deprimente, lleno de envidias, no tenía estabilidad laboral ni un buen salario, no tenía pareja definitiva, hasta mis sueños de vivir en otro país los había abandonado. Una vez terminé la consulta con Claudia empecé a notar el cambio, me sentí más tranquila cuando salí del consultorio, no sé si fue efecto del desahogue o en realidad mi ser interior estaba empezando a cambiar. Los días pasaron y las condiciones en un trabajo, en el cual había mucho conflicto, empezaron a cambiar a mi favor. Para mí, ese era el milagro del Quantec®, ya que llevaba en ese ambiente tan nocivo, algo más de 9 años, sin ver un cambio o mejora. Sin embargo días después de probar el Quantec®, el ambiente laboral cambio radicalmente, tanto así que hoy en día veo a mi jefe y le agradezco a la vida por darme la oportunidad de haberme probado a mí misma, mi entereza y mi rectitud. En cuestiones del amor, fue aún mejor. Tengo un hombre hermoso a mi lado, conmigo, hasta el final....
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